; muchas bibliotecas públicas ya cuentan con el catálogo de Montena (su editorial) en formato digital. Veredicto final:
Una mañana encontró un capítulo arrancado. Era la página que narraba el primer beso de su madre y su padre —una escena que nadie en la familia recordaba entre sí con claridad. El hueco en el libro dejó un vacío tangible en la casa: las conversaciones empezaron a perder detalle, las fechas se volvieron borrosas. Mara comprendió entonces que el libro no solo registraba, sino que servía de cauce para que los recuerdos persistieran. Al retirar una página, el recuerdo correspondido se volvía más frágil en el mundo real. libro el tiempo que lo tuvimos pdf gratis